Home > Atividades do Consulado
Las Montañas Verdes No Pueden Contener el Avance de las Aguas y el Río Sigue Corriendo hacia el Oriente
2009/12/29

El 19 de diciembre, tras complejas y tortuosas negociaciones, se lograron trascendentales y positivas conquistas en la Cumbre sobre el Cambio Climático en Copenhague, se publicó el Acuerdo de Copenhague, salvaguardando con firmeza los marcos básicos y una serie de principios determinados por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y su Protocolo de Kioto, definiendo con mayor claridad las obligaciones y las acciones asumidas por separado por los países desarrollados y los en vías de desarrollo de acuerdo con el principio de Responsabilidades Comunes pero Diferenciadas, manifestando los consensos de la comunidad internacional en materia de los objetivos de largo plazo, la financiación, la tecnología y la transparencia de las acciones en la lucha contra el cambio climático.

Entre el 16 y el 18 de diciembre, durante cerca de 60 horas participando en la Cumbre sobre el Cambio Climático en Copenhague, el Premier del Consejo de Estado Wen Jiabao mantuvo intensas conversaciones y consultas con los líderes de los países pertinentes en un esfuerzo por impulsar el proceso de las negociaciones a avanzar de manera incesante. Los periodistas que acompañaron a la delegación china escucharon y constataron los altibajos del proceso y las arduas y sinuosas consultas y negociaciones de la Cumbre sobre el Cambio Climático en Copenhague y fueron testigos de cómo el Premier Wen Jiabao mostró plenamente, mediante su sinceridad, confianza, determinación y sus fructíferos esfuerzos, la imagen de China como una potencia responsable, procuradora del desarrollo e impulsora de la cooperación.

En la reunión de alto nivel de la Cumbre sobre el Cambio Climático en Copenhague, el Premier Wen Jiabao pronunció un importante discurso, declarando las consecuentes posiciones del Gobierno chino, apelando a todas las Partes a aglutinar los consensos y reforzar la cooperación a fin de promover en común el proceso histórico de la lucha contra el cambio climático. Ante la compleja situación dentro y fuera del Centro Bella, el Premier Wen Jiabao tomó activas acciones contra las adversidades y con la máxima voluntad política y paciencia, realizó mediaciones, comunicaciones y coordinaciones entre las diversas Partes participantes en la Cumbre. Cabe mencionar especialmente que en el momento clave en el que la Cumbre encaraba la posibilidad de terminar sin ningún resultado, el Premier Wen Jiabao realizó en persona numerosas labores arduas y esmeradas con las Partes concernientes, impulsando por fin alcanzar al Acuerdo de Copenhague.

La historia recordará las significativas contribuciones del Gobierno chino a los éxitos de la Cumbre sobre el Cambio Climático en Copenhague.

"Quien es prudente, puede parecer tímido al principio, pero su entereza brillará al final."-El Premier Wen Jiabao tomaba esmeradas consideraciones antes de participar en la Cumbre, realizando una gran cantidad de preparativos para fomentar a la Cumbre a lograr frutos.

Durante los últimos años, se han ido agudizando cada vez más las confrontaciones entre los países en desarrollo y los desarrollados en torno al problema del calentamiento global. China, como el mayor país en vías de desarrollo, ha hecho enormes esfuerzos en materia del ahorro energético y la reducción de las emisiones, obteniendo notables resultados.

El 26 de de noviembre, el Gobierno chino dio a conocer el objetivo de acción del control de las emisiones de gases de efecto invernadero, que consiste en recortar, respecto al año 2005, entre el 40% y el 45% de las emisiones del dióxido de carbono por unidad del Producto Interno Bruto (PIB) hasta el 2020, lo cual recibió amplias y positivas valoraciones de la opinión internacional. Asimismo, se anunció la asistencia del Premier Wen Jiabao a la Cumbre sobre el Cambio Climático en Copenhague.

A partir de la inauguración de la Cumbre sobre el Cambio Climático el 7 de diciembre, Copenhague se convirtió en la escena donde los Gobiernos, grupos de intereses, ONGs e instituciones de investigación científica realizaban intensas discusiones. Dentro y fuera del Centro Bella, los distintos puntos de vista se enfrentaban y las inacabables negociaciones y consultas no podían salvar las tremendas discrepancias. A medida que se acercaba la hora de la clausura de la Cumbre, se iba propagando entre los participantes un sentimiento de pesimismo y frustración.

A las 15:00 horas del 16 de diciembre, el avión especial del Premier Wen Jiabao despegó desde Beijing rumbo a Copenhague.

"Esta es una tarea dura y siento una gran responsabilidad al participar en la Cumbre en nombre del Gobierno chino." Dijo el Premier Wen durante el vuelo a los periodistas que lo acompañaban, "En el camino al aeropuerto, me pasaban por la mente dos frases antiguas, una es 'Quien es prudente, puede parecer tímido al principio, pero su entereza brillará al final', y la otra es 'Reflexionando al principio ayuda a hacer esfuerzos para alcanzar el objetivo', la cual significa que con las esmeradas consideraciones hechas al principio de una misión, uno puede obrar con valentía y resolución."

Previa la celebración de la Cumbre, el Premier Wen visitó la Administración Meteorológica de China y sostuvo intensas comunicaciones telefónicas con algunos líderes extranjeros. En realidad, el viaje a Copenhague del Premier Wen se inició con mucha anticipación.

En los días 27 y 28 de noviembre, el Grupo BASIC integrado por China, India, Brasil y Sudáfrica y el representante de Sudán, país que ocupa la presidencia del Grupo de los 77, realizaron consultas en Beijing. El Premier Wen se reunió con los Ministros de Medio Ambiente o representantes de los países participantes.

Al tiempo que las delegaciones sobre cambio climático de los diversos gobiernos efectuaban difíciles negociaciones en primera línea, a partir del 8 de diciembre, el Premier Wen mantuvo por separado conversaciones telefónicas con el Secretario General de la ONU y los líderes de Gran Bretaña, Alemania, la India, Brasil, Sudáfrica, Dinamarca y Etiopía, realizando un sincero y profundo intercambio de opiniones acerca de las cuestiones trascendentales relativas a la Cumbre.

El 11 de diciembre, el Premier Wen Jiabao visitó la Administración Meteorológica de China, convocando un foro de expertos sobre la lucha contra el cambio climático y señalando que era necesario tomar las medidas resueltas y enérgicas para alcanzar el objetivo de la acción de la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero planteado por nuestro Gobierno.

El Premier Wen siempre ha seguido muy de cerca el avance de la Cumbre sobre el Cambio Climático en Copenhague tras su inauguración. Después del despegue del avión especial, el Premier Wen convocó a los periodistas acompañantes a acudir a la cabina delantera, con los que habló sinceramente de sus propias consideraciones sobre el viaje a Copenhague.

Ante la compleja situación, el Premier Wen pareció ya haber pensado de forma concienzuda: "estoy convencido de que se lograrán resultados con tantos líderes reunidos en Copenhague. Sin embargo, sea cual fuere el resultado de la Cumbre, el plan de acción determinado por China no cambiará, no será negociable el objetivo del recorte voluntario de las emisiones, tampoco se vacilará en absoluto la determinación de lograr dicho objetivo."

Después de la reunión en vuelo con los periodistas, el Premier Wen convocó a los Ministros acompañantes a estudiar las opiniones de las distintas Partes participantes en la Cumbre. Cuando se desconvocaron los Ministros, el Premier observaba el mar de nubes fuera de la ventana con una profunda mirada sumido en su pensamiento. Era evidente que el Premier no tenía el sentimiento muy relajado. Habían demasiados temas de pensar para hacer que la Cumbre fuese un éxito.

A las 17:45 horas del día 16, hora local, el avión especial aterrizó en el aeropuerto de Copenhague. Con el viento frío soplando mezclado con una fuerte nevada, la noche invernal de Copenhague no era tan tranquila.

Ya era casi la una de la madrugada de la hora de Beijing. Tras un viaje de más de 7000 kilómetros durante 10 horas, todo el mundo ya estaba muy cansado. El Premier Wen, a pesar de la fatiga del largo viaje, decidió acudir directamente desde el aeropuerto a la embajada china en Dinamarca para escuchar el informe sobre la reciente situación de la Cumbre y estudiar el trabajo del próximo paso. El Premier Wen no se marchó para el Hotel Radisson donde se alojaría hasta más de una hora después.

"Lo más importante es llegar a un consenso rápidamente."

- Ante una situación complicada, el Primer Ministro Wen Jiabao trabajó con sinceridad, determinación y confianza para mediar, comunicar, coordinar, salvar las diferencias y ampliar el terreno común.

A las 6:00 de la mañana del día 17, el Primer Ministro Wen fue a tomar el desayuno. Se le informó en la mesa del desayuno de las negociaciones de Copenhague, con 192 países involucrados, las circunstancias se cambiaban cada minuto.

A las 8:30, el Primer Ministro Wen entró en la sala de reuniones, rebosante de energía y preparado para todo un día de intensas reuniones. El primer líder que encontró fue el Primer Ministro Rasmussen de Dinamarca,

país anfitrión de la Conferencia. En primer lugar, el Primer Ministro Wen elogió a Dinamarca por su gran esfuerzo en preparar la Conferencia y prometió el pleno apoyo de China al país anfitrión en el logro de un resultado exitoso. El Primer Ministro danés se sintió algo aliviado al oír estas palabras. Habló de la profunda división entre las Partes y la ausencia de un texto que podría servir de base para las consultas. Estaba visiblemente muy preocupado por el proceso de negociación.

El Premier Wen expresó la plena comprensión de la presión que el anfitrión enfrentaba. Atribuyó las distintas divisiones a cuatro temas centrales, a saber, un texto básico, apoyo financiero, el objetivo a largo plazo y MRV (acciones medibles, reportables y verificables). Sugirió con sinceridad que se efectuaran esfuerzos pragmáticos de conformidad con el principio de "responsabilidades comunes pero diferenciadas" para aprovechar los dos proyectos presentados por los Presidentes de los dos Grupos de Trabajo Ad hoc, fijar el consenso ya alcanzado y dejar los elementos de división a futuras deliberaciones. Dijo que esto podría ser la única forma viable y que una resolución así lograda podría ser también un resultado de la Conferencia.

El Primer Ministro Rasmussen agradeció al Primer Ministro Wen por su propuesta constructiva. Dijo que si los otros líderes pudieran trabajar tan fuerte como el Primer Ministro chino, la Conferencia alcanzaría el éxito.

Luego de despedir al Premier Rasmussen, el Primer Ministro Wen Jiabao se reunió con el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon. Ban estaba también profundamente preocupado por el estancado proceso y consideró que una Conferencia sin ningún tipo de resultados sería inaceptable. El Primer Ministro Wen señaló que era poco realista para los casi 200 países dirimir tan grandes diferencias en menos de dos días. Los pueblos de todo el mundo, con el chino incluido, estaban esperando con mucha expectativa el éxito de la Conferencia y lo más importante en ese momento era llegar a un consenso rápidamente. La Conferencia podría optar por un documento político que refleje el consenso de todas las Partes con el fin de afirmar la voluntad política, reconocer los logros alcanzados y enviar un mensaje de confianza y esperanza al mundo.

El Primer Ministro Wen subrayó que el proceso de redacción del documento y las consultas deben ser abiertos y transparentes. Las opiniones de todas las Partes deben ser debidamente escuchadas y las preocupaciones de los países en vías de desarrollo, en particular, deben ser tomadas en serio. Expresó la esperanza de que las Naciones Unidas desempeñen un papel importante en este proceso. Ban asintió, absorto en sus pensamientos.

Hasta ahora, el Primer Ministro Wen había explicado al anfitrión y las Naciones Unidas las consideraciones generales y recomendaciones operativas del Gobierno chino sobre los resultados de la Conferencia. Lo que sucedió más tarde demostró que las sugerencias del Primer Ministro Wen fueron visionarias y viables.

A las 11:00, el Primer Ministro Wen Jiabao se dirigió hacia el hotel donde se alojaba el Presidente brasileño Lula da Silva. El Presidente Lula había propuesto un desayuno de trabajo de los líderes de los países del Grupo BASIC, pero fue cancelado debido a dificultades técnicas de los líderes de la India y Sudáfrica. Cuando el Primer Ministro Wen se enteró de esto, pidió una reunión bilateral con el Presidente Lula. Los dos viejos amigos se dieron la mano, se abrazaron y sostuvieron una conversación cordial. Coincidiendo en que China y Brasil comparten amplio terreno común sobre el cambio climático, los dos dirigentes se comprometieron a permanecer unidos con los otros países en desarrollo en defensa de los intereses comunes e intensificar consultas y coordinaciones con todas las Partes pertinentes a fin de desempeñar el debido papel positivo.

Al mediodía, el Primer Ministro Wen se apresuró a regresar al Hotel Radisson para una reunión en grupo con el Presidente Nasheed de las Maldivas y el Primer Ministro Thomas de Granada que representan a los pequeños Estados insulares, el Primer Ministro Meles Zenawi de Etiopía en representación de Africa, la Primera Ministra Hasina de Bangladesh representando a los países menos desarrollados y el Asistente del Presidente sudanés Nafie Ali Nafie en representación del Grupo de los 77.

Como país en vías de desarrollo, China ha tenido un pasado histórico idéntico o similar al de los países africanos, los pequeños Estados insulares y los países menos adelantados. Por consiguiente, China y estos países se sienten cerca entre sí y comparten el mismo anhelo de justicia y equidad. Sentados en círculo, los líderes conversaban con suma sinceridad.

El apoyo financiero fue la principal preocupación de estos países. Un delegado de una potencia había dicho antes que no se daría dinero a China. En respuesta a estas palabras, el Primer Ministro Wen dijo que China había estado pidiendo a los países desarrollados a cumplir con su promesa de ayuda financiera, pero China no disputaría ni un solo centavo de ayuda financiera con otros países en desarrollo y que China seguirá ofreciendo, tanto en el marco de la cooperación Sur-Sur como bilateralmente, asistencia a los países menos adelantados que incluye la ayuda de materiales y el apoyo en la creación de capacidad para la lucha contra el cambio climático.

El Primer Ministro Wen se simpatizó profundamente con los pequeños Estados insulares por la vulnerabilidad de sus ecosistemas, expresando la comprensión por sus peticiones especiales para frenar la subida de la temperatura global y explicando con gran detalle los esfuerzos de mitigación de China y sus consideraciones sobre las negociaciones de Copenhague. Como prueba de la sinceridad, el Primer Ministro Wen expresó la disposición de China de dar cabida a las preocupaciones de los pequeños Estados insulares sobre la limitación del aumento de la temperatura global a no más de 2 grados Celsius de aquí al 2050. El Primer Ministro Wen también reafirmó el compromiso de China de defender en la Conferencia los derechos e intereses de todos los países en desarrollo.

Seguidamente el Primer Ministro Wen los invitó cordialmente a almorzar para continuar la conversación en la mesa. La reunión, que duró más de dos horas, fue la más larga entre las reuniones mantenidas por el Primer Ministro Wen Jiabao en Copenhague. Para los invitados, los comentarios del Primer Ministro Wen son justos y razonables. Se reconoce los tremendos esfuerzos que China ha hecho para combatir el cambio climático, desestimando las injustas acusaciones hechas por los países desarrollados. Ellos sostuvieron que China, al igual que otros países en desarrollo, no puede luchar contra el cambio climático a costa de su propio desarrollo, pidiendo a los países en desarrollo a fortalecer las consultas y la solidaridad.

El Reino Unido, Alemania y Japón, todos países desarrollados, tienen tecnologías maduras para la conservación de la energía, la protección del medio ambiente y la economía verde. Ellos quieren jugar un papel de liderazgo en la promoción de la cooperación internacional sobre el cambio climático, pero debido a la falta de conocimiento de las condiciones nacionales de los países en desarrollo, han planteado algunas exigencias poco realistas, injustas y desequilibradas

En la tarde del día 17, el Primer Ministro Wen se reunió por separado con el Primer Ministro británico Gordon Brown, la Canciller alemana Angela Merkel y el Primer Ministro japonés Yukio Hatoyama, con quienes realizó gestiones sobre las cuestiones pertinentes de manera atenta y paciente.

El Premier Wen dijo que en este momento crucial, las diversas Partes habrían de dejar de acusarse mutuamente ni muchos menos regatear, ya que esto sólo malgastaría el tiempo. Es menester persistir en el principio de responsabilidades comunes y diferenciadas, partir de los intereses generales, cohesionar en breve tiempo los consensos, archivar las discrepancias y emprender esfuerzos conjuntos por la consecución de resultados exitosos.

El Premier Wen subrayó que las metas de reducción de emisiones de anunciadas voluntariamente por China no tienen ningún condicionamiento adicional ni se ligarán con los objetivos de mitigación de ningún otro país, tampoco son negociables. El Premier Wen dijo que somos fieles a las palabras pronunciadas y resueltos en las acciones, y que estamos decididos a materializar nuestros objetivos e incluso haremos algo más que lo establecido, ya que ello corresponde a los intereses del pueblo chino y de otros pueblos del mundo. China está dispuesta a desarrollar consultas y cooperaciones sobre la transparencia de la mitigación voluntaria de reducciones así como dedicar sus esfuerzos hacia el control del alza de la temperatura mundial en el margen de dos grados centígrados, lo cual pone de manifiesto la enorme sinceridad de China.

El Premier Wen recalcó que la tarea primordial de los países en vías de desarrollo consiste en la eliminación de la pobreza y el desarrollo económico, sin embargo, no podemos recorrer el viejo sendero de industrialización tomado por los países industrializados, ni tampoco materializar la meta a expensas de los recursos y el medio ambiente; los países desarrollados deben brindar comprensión y apoyo y cumplir con sus compromisos contraídos respecto a la asistencia financiera y tecnológica. Es imperativo que los países en desarrollo y los desarrollados realicen estrecha comunicación y colaboración en procura de los mejores resultados posibles.

Pese a la discrepancia de criterios sobre ciertos temas, ambas Partes siempre mantienen diálogos francos y profundos, ya que esto es la única manera acertada para el aumento del conocimiento mutuo y la ampliación de consensos.

Cada encuentro duró más de lo previsto. Tras despedir al Primer Ministro Brown, el Premier Wen se disculpó con la Canciller alemana Merkel diciendo: "Perdóneme por hacerle esperar tanto, Sra. Canciller". La Canciller respondió con humor: "Cuando el Primer Ministro Brown tropezó conmigo, dijo exactamente la mismo." La sala de reuniones se estalló en risas desahogadas.

Una vez concluida la serie de encuentros, el Premier dio instrucciones al Vicecanciller He Yafei para que convocase una rueda de prensa en aras de presentar sus encuentros con los líderes de las diversas Partes y aclarar en qué temas China tiene que persistir y dónde podrá demostrar flexibilidad. En dicha conferencia, participaron más de 200 periodistas chinos y extranjeros, quienes cubrieron de inmediato plenamente las posiciones más actualizadas de China así como sus contactos con otras Partes implicadas. Así China ha dado con sus acciones concretas un fiel cumplimiento de su compromiso con la apertura y la transparencia.

A las 20:00 hrs. del día 17, el Premier Wen participó en la cena ofrecida por la Reina Margrethe II de Dinamarca, lo cual marcó el inicio de las jornadas de alto nivel de la Conferencia de Copenhague.

No obstante, algo inesperado ocurrió durante el banquete. Un líder extranjero mencionó sin intención ante el Premier Wen que cierto país convocará una reunión reducida de líderes después de la cena para discutir un nuevo texto. Esto llamó la atención del Premier Wen, ya que en la lista de los países invitados llevada por este líder figuraba China, pero la Parte china no había recibido ninguna notificación sobre dicha reunión. El Premier Wen buscó confirmación con algunos otros líderes concernientes, quienes le dijeron que efectivamente una reunión así fue programada. Fue realmente muy extraño que la Parte que convocó esta reunión no había notificado a China.

Desde la inauguración de la Conferencia, ocurrieron casos en que cierto país o un pequeño grupo de países promovieron nuevos textos en contra de los principios de apertura y transparencia, causando fuertes quejas de las Partes pertinentes. El Premier Wen sacó la conclusión de que esto no era una cosa de poca importancia, y salió inmediatamente rumbo al hotel, donde convocó una reunión para discutir las medidas correspondientes.

Por instrucciones del Premier Wen, el Vicecanciller He Yafei se apresuró al lugar de la reunión y exteriorizó su enérgica indignación por el quehacer por motivos ocultos del convocante de la reunión. Reiteró que el principio de apertura y transparencia ha de ser respetado. Ninguno podrá procurar formar pequeños círculos o imponer decisiones sobre otros, de lo contrario, correrá el riesgo de conducir la Conferencia al fracaso.

Al mismo tiempo, llovieron especulaciones y rumores de todo tipo: algunos países desarrollados se confabulan para ejercer mayores presiones sobre China; los países en desarrollo emergentes de peso obstaculizan tenazmente el proceso de las negociaciones, lo cual probablemente llevaría a la Conferencia al fracaso; los países desarrollados, descontentos por la no aceptación por la Parte china de los principios de "medible, notificable y verificable", se niegan a ofrecer más asistencia financiera a los pequeños Estados insulares; el bloque de los países en vías de desarrollo empieza a dividirse; cierta potencia intenta proponer su propio texto, etc. Todos estos indicios apuntan a un porvenir poco optimista.

En la noche, el viento soplaba con más fuerza. Todas las Partes implicadas estaban haciendo los últimos preparativos.

"Un mensaje de confianza y esperanza al mundo"

-El mundo entero estaba observando a Copenhague y China anunció firmemente su voz y compromiso de promover el proceso histórico de la humanidad contra el cambio climático.

A las 08:30 hrs. del día 18, antes de su participación en la reunión de líderes, el Premier Wen sostuvo una conversación con el Primer Ministro Manmohan Singh de la India, quien acababa de llegar.

China y la India son vecinos y a la vez países en vías de desarrollo de peso. En este momento crucial, una eventual cooperación estrecha entre ambos países no sólo tiene que ver con los intereses de los países en vías de desarrollo, sino que también afectará el proceso de la Conferencia.

El Premier Wen y el Primer Ministro Singh son viejos amigos. Este es su segundo encuentro dentro del año. Ambos coincidieron a conciencia en que sólo la solidaridad y la cooperación podrían traer una verdadera era de Asia de armonía, desarrollo y prosperidad. Y para tales efectos, se requieren la visión, la valentía y la resolución de los Estadistas.

El Premier Wen empezó por la presentación sobre la evolución de la Conferencia a lo largo del día. También dio sus observaciones sobre la situación y solicitó las opiniones del Primer Ministro Singh. Conmovido por las palabras y gestos sinceros del Premier Wen, el Primer Ministro Singh expuso su pleno acuerdo con los comentarios del Premier Wen. Singh señaló los amplios consensos e intereses comunes entre China y la India en la lucha contra el cambio climático así como su satisfacción por la colaboración bilateral en promoción del proceso de negociaciones en Copenhague. Ambos Premieres acordaron que no importa lo que pueda pasar, China y la India mantendrán una estrecha comunicación y concertación con miras a salvaguardar firmemente los intereses de los numerosos países en vías de desarrollo.

El Centro Bella, en el sur de Copenhague, es el mayor centro de exposiciones en los países nórdicos. Es la sede principal de la Conferencia de Copenhague sobre el Cambio Climático.

A las 9:45 hrs. el Primer Ministro Wen llegó con anticipación a la sede para la reunión de los líderes a comenzar a las 10:00 en punto, la que atrajo la atención mundial. Sin embargo, ni el anfitrión ni el Secretario General de la ONU se presentaron a las 10:00 y la tribuna estaba todo vacía. La gente comenzó a especular acerca de lo que había sucedido, pero nadie se presentó a dar una explicación.

Algunos dirigentes se acercaron a saludar al Primer Ministro Wen, quien charlaba amigablemente con ellos. El tiempo seguía corriendo minuto a minuto, desgastando el entusiasmo de la gente y las expectativas para la reunión de los líderes.

Al ver esto, el Primer Ministro Wen inmediatamente tomó la decisión de convocar otra reunión entre los líderes de BASIC. No había tiempo para arreglar una sala de reuniones. Los cuatro líderes simplemente se sentaron alrededor de una pequeña mesa de café fuera del salón de reuniones y comenzaron a intercambiar sus opiniones, decidiendo trabajar por un resultado de la Conferencia en este momento final.

Por último, a las 11:30, el Presidente de la Conferencia, el Primer Ministro Rasmussen, anunció el comienzo de la reunión e invitó al Primer Ministro Wen a ser el primero en intervenir en la Conferencia. En medio de aplausos, el Primer Ministro subió a la tribuna a pasos firmes, con calma, confianza y determinación en su expresión. Su discurso, titulado "Reunir Consensos y Fortalecer la Cooperación para Impulsar el Proceso Histórico de la Lucha Contra el Cambio Climático", que tiene solamente un poco más de 2000 caracteres chinos, posee un contenido nutrido, visión de futuro y con clarividencia y lleno de emoción.

"En este momento, miles de millones en todo el mundo están siguiendo de cerca lo que está ocurriendo aquí en Copenhague. La voluntad que expresamos y los compromisos que hacemos aquí deben ayudar a impulsar el proceso histórico de la humanidad en la lucha contra el cambio climático. De pie en esta tribuna, estoy profundamente consciente de la gran responsabilidad sobre nosotros." Estas palabras de apertura expresaron la aspiración de las personas en todo el mundo y mostraron la actitud de alta responsabilidad del Gobierno chino. El Primer Ministro Wen pasó a hablar sobre la contribución de China a la lucha contra el cambio climático y presentó "cuatro principios" para promover las negociaciones del clima. Hacia el final del discurso, él alzó la voz y se comprometió solemnemente al mundo: "... es con un sentido de responsabilidad hacia el pueblo chino y toda la humanidad que el Gobierno chino ha fijado el objetivo para la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero, acción voluntaria que China ha tomado a la luz de sus condiciones nacionales. No hemos incluido ninguna condición a la meta, ni hemos vinculado a las metas de cualquier otro país. Vamos a honrar nuestras palabras con la acción real. Sea cual sea el resultado de esta Conferencia, vamos a estar invariablemente comprometidos a alcanzar e incluso superar el objetivo".

Los principios justos y razonables expuestos por el Primer Ministro Wen representan la aspiración compartida de los numerosos países en desarrollo. Son realistas y con visión de futuro, y han tenido en cuenta los intereses de todas las Partes. Señalaron el camino a seguir en un momento decisivo de la Conferencia, dando un fuerte impulso a los esfuerzos para proteger y promover el proceso de la negociación, por lo que recibieron un amplio respaldo.

Una ola de aplausos prolongados estalló en la audiencia. Algunos líderes extranjeros fueron al Primer Ministro Wen, estrechando sus manos con él y felicitándole por su discurso.

"Mientras haya un 1% de esperanza, vamos a dedicar el 100% de los esfuerzos."

-En el momento crítico en que la Conferencia podría terminar sin resultados, el Gobierno chino ayudó, con extraordinarios esfuerzos, a hacer posible el Acuerdo de Copenhague.

China es el mayor país en desarrollo en el mundo, mientras que Estados Unidos es el mayor país desarrollado. La reunión entre el Primer Ministro Wen Jiabao y el Presidente Obama, se convirtió, naturalmente, en el foco de atención de los distintos sectores.

La reunión estaba programada para realizarse después de la intervención del Presidente Obama en la sesión plenaria. Se celebró en una sala improvisada con un marco de acero cubierta con cortinas.

Los dos líderes intercambiaron puntos de vista en un diálogo franco, en profundidad y de manera práctica sobre los resultados de la Conferencia,

el objetivo a largo plazo, el MRV y otras cuestiones candentes. Declararon sus respectivos puntos de vista y también mostraron cierta flexibilidad. Estuvieron de acuerdo en que la Conferencia debería llegar rápidamente a un acuerdo político y que China y los Estados Unidos deberían mantener la cooperación. A continuación, ambos líderes instruyeron a sus Negociadores en Jefe a celebrar nuevas consultas y acordaron reunirse de nuevo más tarde por ese día.

Tras la reunión, el Primer Ministro Wen dio de inmediato instrucciones al equipo negociador de China a informar a los países de BASIC y el G-77 sobre la reunión China-Estados Unidos a fin de promover a los países en desarrollo a acelerar, junto con los países desarrollados, el proceso de negociación.

Más tarde los países desarrollados y los en desarrollo celebraron consultas sobre el documento final de la Conferencia, sin embargo, seguía siendo difícil lograr avances debido a las discrepancias entre las Partes. El tiempo ya había pasado la hora prevista del cierre de la Conferencia.

Algunos países habían preparado, incluso, declaraciones en el caso del fracaso de la Conferencia y los líderes de un número reducido de países hicieron hasta declaraciones irresponsables, criticando a China.

En el Centro Bella, muchos líderes fueron vistos caminando precipitadamente con el semblante severo. Los periodistas estaban empacando los equipos y el papel utilizado fue abandonado en todas partes del suelo. La gente estaba prestando más atención a cuándo y cómo el Gobierno danés anunciaría que esta Conferencia, la mayor y de más alto nivel en la historia de las Naciones Unidas había terminado en fracaso.

En el último momento, el Premier Wen Jiabao jugó de nuevo un papel crucial. Convocó a la delegación china a una reunión en la que estudió de manera serena la situación considerando que ya era imposible acordar un documento legalmente vinculante, sin embargo, indicó que todas las Partes estaban conscientes de qué significaría una Conferencia sin resultado y que nadie estaría dispuesto a encargarse de la responsabilidad del fracaso. El Premier Wen dijo, siempre que haya un 1% de esperanza, vamos a dedicar el 100% de esfuerzos sin abandonar fácilmente el intento. Decidió inmediatamente nuevos encuentros con el Presidente Lula, el Primer Ministro Singh y el Presidente Zuma para hacer los últimos esfuerzos. En el mismo momento, el Presidente Obama ofreció una segunda reunión con el Premier Wen y el Premier Wen prometió un encuentro con el Presidente Obama después de la reunión con los dirigentes de los países de BASIC.

Poco después, los Mandatarios de los cuatro países llegaron sucesivamente a la sala de reunión que la delegación china arregló. Todos coincidieron en que existía el peligro de un fracaso de la Cumbre y que los cuatro países podrían llegar primero a consensos sobre los temas clave y en base de la insistencia en principios y la salvaguardia de los intereses de los países en desarrollo, negociarán con la mayor flexibilidad con Estados Unidos y Europa, haciendo todo lo posible para lograr ciertos resultados de la Cumbre. El Premier Wen Jiabao enfatizó particularmente que hay que mantener comunicaciones e intensificar la cooperación con los países africanos, el G-77 y los pequeños Estados insulares.

A las 18:50, los dirigentes de BASIC estaban haciendo la última revisión de la posición común cuando se escucharon unas agitaciones fuera de la sala y el Presidente Obama de Estados Unidos abrió la puerta y entró en la sala. Aunque ya pasó la hora del segundo encuentro entre China y Estados Unidos, la aparición en estas circunstancias del Presidente Obama sorprendió a todos.

El Presidente Obama también sintió la incomodidad. Con un pie dentro del umbral y el otro fuera, preguntó sonriendo, Premier Wen, ¿he venido un poco temprano? ¿Espero fuera o entro a participar en su conversación? El Premier Wen se puso de pie y le invitó con cortesía a la reunión. El Presidente Obama, visiblemente conmovido, dio una vuelta por la sala dando un apretón de manos a cada una de las personas presentes antes de sentarse a la izquierda del Presidente Lula y al frente del Premier Wen.

Debido a los contactos anteriores entre los países BASIC y Estados Unidos, se conocían bien las posturas de cada uno. El Premier Wen tomó la iniciativa mencionando que había que esforzarse por la aprobación de una resolución de la Cumbre para reconocer los resultados y unir los consensos. Después, le explicó al Presidente Obama la posición de BASIC sobre varios temas clave. Por su parte, el Presidente Obama dio una presentación sobre la última postura de Estados Unidos y expresó que los términos de ambas partes en dichos temas ya eran muy cercanos. Los Mandatarios de los cinco países continuaron luego con las consultas de manera seria y concienzuda.

Los periodistas que esperaban fuera de la puerta llevaban tiempo observando lo que sucedía dentro y algunos sacaban de vez en cuando fotos a través de la puerta de vidrio. Pronto se escucharon aplausos desde dentro y los BASIC llegaron a consensos con Estados Unidos sobre varios temas importantes mencionados en el acuerdo a través de consultas. La Parte estadounidense expresó que estaba dispuesta a consultar la opinión de la Unión Europea.

Se realizaron luego consultas entre Estados Unidos y los países de la UE mientras los BASIC efectuaron consultas con países concernientes. Después, algunos países hicieron consultas a escala reducida sobre el borrador.

Una hora más tarde, llegó la noticia de que las Partes concernientes lograron el consenso sobre un texto de resolución y se entregará de inmediato al pleno para su votación. Para aquel momento, ya pasaron 9 horas desde la clausura de la Cumbre anteriormente establecida.

Como sólo quedaban trabajos de procedimiento, los dirigentes de los países empezaron a abandonar Copenhague con sus tareas de asistir a la Cumbre cumplidas con creces.

El resultado final de la Cumbre del Cambio Climático de Copenhague no fue de ninguna manera la decisión de uno solo o dos países, sino un logro entre todos los países participantes en la Conferencia. Sin embargo, se notó el papel clave de China en el proceso sinuoso y difícil de la Cumbre.

En estos últimos días, a pesar de las diferentes interpretaciones por algunos medios de comunicación internacionales sobre el resultado de la Cumbre de Copenhague, lo que está seguro es que, con los esfuerzos conjuntos de la comunidad internacional, la cooperación internacional para enfrentar el cambio climático tomó nuevamente un paso adelante hacia el rumbo correcto y envió al mundo un mensaje de confianza y esperanza. China actuó con la mayor sinceridad y esfuerzos, jugando un importante papel constructivo.

Recientemente, el Premier Wen dijo en una entrevista concedida a la Agencia Xinhua, China está dispuesta a trabajar junto con todas las Partes para tomar a la Cumbre de Copenhague como un nuevo punto de partida, intensificar el cumplimiento de compromisos y la cooperación, terminar lo antes posible las negociaciones de la Ruta de Bali, promover los constantes avances de la cooperación internacional en el cambio climático a fin de aportar su debida contribución a la lucha de la humanidad contra el cambio climático.

La historia ha demostrado de nuevo que el mayor desafío del ser humano es la humanidad misma. Sólo con la solidaridad, tendremos la fuerza, y sólo con la cooperación, recibiremos el futuro. La Cumbre de Copenhague ayudó a que China subiera al escenario mundial de mayor altura y amplitud, por lo que China tiene razones de estar orgullosa y seguramente va a hacer mayores esfuerzos.

Las montañas verdes no pueden contener el avance de las aguas y el río sigue corriendo hacia el oriente. La Cumbre de Copenhague es un nuevo punto de partida de donde el proceso de enfrentar el cambio climático por la comunidad internacional va avanzando constantemente hacia adelante. 

Suggest To A Friend:   
Print